En una controversial decisión, la Cámara de Diputados aprobó —con mayoría de Morena, PT y PVEM— la desaparición del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), organismo autónomo encargado de medir la pobreza y evaluar el impacto de los programas sociales en el país.
El Coneval, al ser un ente descentralizado del gobierno federal, entregaba información objetiva y técnica sobre la efectividad de las políticas públicas enfocadas al combate de la pobreza. Sus reportes eran esenciales para diseñar y ajustar el presupuesto de los programas sociales con base en evidencia. Ahora, esta labor será asumida por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
La reforma, que modifica diversas leyes como la Ley General de Desarrollo Social, fue aprobada en lo general y en lo particular con 348 votos a favor y 132 en contra. Con ello, el INEGI adquiere una nueva función estratégica: evaluar el desempeño de la política social del Estado mexicano.
Según los impulsores de la reforma, esta transferencia de responsabilidades permitirá fortalecer la toma de decisiones públicas con base en información precisa y técnica, respaldada por una institución con prestigio nacional e internacional como el INEGI.
Pese al respaldo oficialista, la eliminación del Coneval ha generado inquietudes en algunos sectores, que advierten una posible pérdida de independencia en la medición de la pobreza. Ahora, con esta reestructuración, se abre una nueva etapa en el análisis y seguimiento de la política social en México.