Una historia con final feliz conmovió a miles de internautas en Estados Unidos. Opie, un perro que desapareció durante una fuerte tormenta en California, logró reunirse con su dueña tres meses después, gracias a un microchip que permitió rastrear su paradero a más de 3,200 kilómetros de distancia.
Su dueña, Ciara Babcock, había perdido toda comunicación con su mascota tras el paso de una tormenta que lo asustó y provocó que huyera de casa en julio pasado. Durante semanas lo buscó sin descanso, pero sin resultados. Sin embargo, nunca perdió la esperanza, pues sabía que Opie contaba con un dispositivo de identificación electrónica instalado bajo su piel.
El inesperado reencuentro ocurrió cuando el Departamento de Policía de Itasca, en Illinois, encontró a un perro callejero y dio aviso al Servicio para Animales del Condado de DuPage (DCAS). Al escanear el chip, descubrieron con asombro que el can provenía de California. “Para sorpresa de todos, el rastreo lo llevó hasta la otra costa del país”, publicó el DCAS en su cuenta oficial de Facebook.
Tras una llamada con la dueña y los trámites correspondientes, Opie fue trasladado en avión hasta California, donde finalmente volvió a los brazos de Ciara. El Servicio para Animales compartió emocionado: “Un día después, y tras un vuelo, Opie estaba de regreso en casa con su dueña”.
El caso se volvió viral por lo increíble del viaje del perro, que recorrió más de 3,200 kilómetros lejos de su hogar. Las autoridades aprovecharon la historia para destacar la importancia del uso de microchips en las mascotas, ya que, gracias a esta tecnología, se hacen posibles reencuentros que parecen imposibles.