Violencia doméstica termina en tragedia familiar 13 ene 2026

Un caso de violencia extrema conmocionó a una comunidad luego de que Jason Kenney asesinara a su esposa, Crystal Roure, tras mostrar una conducta cada vez más agresiva en el interior de su hogar. De acuerdo con las autoridades, el comportamiento del sujeto se había vuelto preocupante, lo que llevó a la mujer a tomar una decisión clave para proteger a sus hijos.

Al percibir el riesgo, Crystal pidió a su hijo menor, de 12 años, que corriera a la casa de unos vecinos para pedir ayuda y llamar al 911. Mientras el menor se dirigía al lugar, escuchó detonaciones de arma de fuego, pero continuó su camino para alertar a la policía, informó el sheriff Grady Judd.

Cuando los agentes arribaron al domicilio, encontraron a Crystal Roure, de 38 años, sin vida, tras haber sido atacada a balazos por su esposo. En el mismo hecho, la hija de 13 años de la mujer recibió un disparo en el rostro; la bala impactó en su nariz y se desvió hacia la parte superior de la cabeza. Aunque sobrevivió, la menor permanece en estado grave.

Tras el ataque, Kenney huyó a la vivienda de su padre fallecido, ubicada cerca del lugar del crimen. Desde ahí llamó a su hermana, residente en Nueva York, a quien le confesó haber cometido “algo muy malo”, según relataron las autoridades. Minutos después, el agresor se quitó la vida con un disparo, evitando enfrentar a la justicia.

La hermana de la víctima afirmó que la rápida reacción de Crystal al enviar a su hijo por ayuda evitó una tragedia mayor. Los tres hijos de la mujer quedaron ahora al cuidado de sus abuelos, quienes enfrentan el difícil proceso de asimilar un hecho que vuelve a poner sobre la mesa la gravedad de la violencia familiar y la importancia de atender señales de alerta a tiempo.